Los pecados capitales
En la institución educativa
San Juan Bosco el miércoles 24 de abril se estaba en celebración del día del
idioma, se hicieron varias representaciones para conmemorar esta ceremonia,
pero hubo una que en especial que impacto y gusto mucho a los directivos y
estudiantes de la institución: ‘’los pecados capitales’’. Eran tipo las 8:40
am, el colegio en completo silencio y comienza la acción.
Como cierto versículo de la
biblia ‘’a cada pecado le sigue la destrucción; a la altanería, el fracaso’’,
de cada pecado podemos aprender algo diferente.
El orgullo nos cohíbe
mostrarnos con humildad hacia los demás, «Nadie tenga un concepto de sí más
alto que el que debe tener, sino más bien piense de sí mismo con
moderación».
La envida trae disensión y discordia. «Porque donde hay envidias y rivalidades, también hay confusión y toda clase de acciones malvadas» Muchas veces somos tentados por la envidia al ver a otros triunfar o ser reconocidos y sentirnos ignorados.
La envida trae disensión y discordia. «Porque donde hay envidias y rivalidades, también hay confusión y toda clase de acciones malvadas» Muchas veces somos tentados por la envidia al ver a otros triunfar o ser reconocidos y sentirnos ignorados.
La avaricia crece cuando
colocamos la insatisfacción y el deseo de tener más. «Nadie puede servir a dos
señores, pues menospreciará a uno y amará al otro, o querrá mucho a uno y
despreciará al otro. No se puede servir a la vez a Dios y a las riquezas». Para
librarnos de la avaricia necesitamos decidir quién será el dueño de nuestro
corazón.
El enojo es bueno en ciertos momentos para desahogarnos y ponerle fin a algunos problemas. «Si se enojan, no pequen. No
permitan que el enojo les dure hasta la puesta del sol, ni den cabida al
diablo».
En la lujuria cuando somos de
Dios tratamos con respeto nuestro cuerpo y el de los demás, no dejamos que nos
controlen pensamientos impropios que no lo glorifican ‘’Huyan de la inmoralidad
sexual. Todos los demás pecados que una persona comete quedan fuera de su
cuerpo; pero el que comete inmoralidades sexuales peca contra su cuerpo’’
La gula es otro pecado que
daña nuestro cuerpo. Algunos piensan que para mostrar su valor deben comer en
abundancia en restaurantes exclusivos y beber bebidas costosas . La gula
afecta nuestra salud, nuestras finanzas y nuestra relación con los demás. Nos
aparta de los seres amados porque nos enfocamos en comer o beber en lugar de
buscar resolver nuestros conflictos y problemas dialogando o pidiendo sabiduría
a Dios.
El perezoso se aparta de
los demás física y emocionalmente pues solo desea su propio descanso y
bienestar. «Perezoso, ¿cuánto tiempo más seguirás acostado? ¿Cuándo despertarás
de tu sueño? Un corto sueño, una breve siesta, un pequeño descanso, cruzado de
brazos… ¡y te asaltará la pobreza como un bandido, y la escasez como un hombre
armado!»


