viernes, 26 de abril de 2019

Día del idioma 2019


Los pecados capitales

En la institución educativa San Juan Bosco el miércoles 24 de abril se estaba en celebración del día del idioma, se hicieron varias representaciones para conmemorar esta ceremonia, pero hubo una que en especial que impacto y gusto mucho a los directivos y estudiantes de la institución: ‘’los pecados capitales’’. Eran tipo las 8:40 am, el colegio en completo silencio y comienza la acción.


Era una obra organizada por el profesor José Dionisio, el escogió a las niñas del grado fue una obra dividida en 4 grupos; el primero nos mostró la avaricia y la lujuria, donde un hombre de gran sabiduría se deja llevar por estos pecados y al final lo termina perdiendo todo. La segunda obra nos muestra la soberbia y la envidia que pueden tener las mujeres con tal de verse hermosas buscando unos supuestos prototipos idóneos y que verdaderamente siempre debemos visualizar la esencia y no las apariencias. El tercer grupo representó la pereza y la gula, donde unos padres solo comen y duermen por montones, tanto que no se preocupan por sus hijos que son unos alcohólicos que terminan muriendo en las manos de esto mismo. Por último, la cuarta obra muestra la soberbia y la ira que demostraba Hitler contra las familias judías, al verse represado y presionado por todo esto y por el hecho de que lo atraparían, el mismo se quitó la vida.

Como cierto versículo de la biblia ‘’a cada pecado le sigue la destrucción; a la altanería, el fracaso’’, de cada pecado podemos aprender algo diferente.
El orgullo nos cohíbe mostrarnos con humildad hacia los demás, «Nadie tenga un concepto de sí más alto que el que debe tener, sino más bien piense de sí mismo con moderación».                       
 La envida trae disensión y discordia. «Porque donde hay envidias y rivalidades, también hay confusión y toda clase de acciones malvadas» Muchas veces somos tentados por la envidia al ver a otros triunfar o ser reconocidos y sentirnos ignorados.
La avaricia crece cuando colocamos la insatisfacción y el deseo de tener más. «Nadie puede servir a dos señores, pues menospreciará a uno y amará al otro, o querrá mucho a uno y despreciará al otro. No se puede servir a la vez a Dios y a las riquezas». Para librarnos de la avaricia necesitamos decidir quién será el dueño de nuestro corazón.
El enojo es bueno en ciertos momentos para desahogarnos y ponerle fin a algunos problemas. «Si se enojan, no pequen. No permitan que el enojo les dure hasta la puesta del sol, ni den cabida al diablo».
En la lujuria cuando somos de Dios tratamos con respeto nuestro cuerpo y el de los demás, no dejamos que nos controlen pensamientos impropios que no lo glorifican ‘’Huyan de la inmoralidad sexual. Todos los demás pecados que una persona comete quedan fuera de su cuerpo; pero el que comete inmoralidades sexuales peca contra su cuerpo’’
La gula es otro pecado que daña nuestro cuerpo. Algunos piensan que para mostrar su valor deben comer en abundancia en restaurantes exclusivos y beber bebidas costosas . La gula afecta nuestra salud, nuestras finanzas y nuestra relación con los demás. Nos aparta de los seres amados porque nos enfocamos en comer o beber en lugar de buscar resolver nuestros conflictos y problemas dialogando o pidiendo sabiduría a Dios.
 El perezoso se aparta de los demás física y emocionalmente pues solo desea su propio descanso y bienestar. «Perezoso, ¿cuánto tiempo más seguirás acostado? ¿Cuándo despertarás de tu sueño? Un corto sueño, una breve siesta, un pequeño descanso, cruzado de brazos… ¡y te asaltará la pobreza como un bandido, y la escasez como un hombre armado!»




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